Haz clic en la imagen para ampliarla
EL IMPERIO DEL BIEN
Sin stock
16,00 €
El narrador y ensayista Philippe Muray murió el 2 de marzo de 2006 a los 56 años de edad, dejándonos algunas obras fundamentales: un controvertido ensayo sobre Céline (Seuil, Paris, 1981) en el que se... Seguir leyendo
En el prólogo de la cuarta edición de El Imperio del Bien (LÈmpire du Bien, Les Belles Lettres, Paris, 1991, 1998), que hoy ofrecemos al lector de lengua española, Muray nos hace observar cómo los hechos confirman los análisis de su obra original. En ella, nos advertía de que George Orwell se había equivocado por poco: la película-catástrofe del futuro no iba a ser negra, sino rosa pastel. Se podía lograr lo mismo, alcanzar las mismas metas gregarias, llevar a cabo la misma aniquilación de la idea de persona, pero con menos costes y con alegría, lejos de toda perspectiva de desorden, de toda amenaza de baño de sangre. El telecolectivismo filantrópico hereda a la perfección, y con toda suavidad, a todos los despotismos. "El Bien ha llegado a su meta, ha alcanzado su deseo. Está a punto de realizar lo que ninguna institución, ningún poder, ningún terrorismo del pasado, ninguna policía ni ningún ejército habían conseguido nunca: la adhesión espontánea de casi todos al interés general, es decir, al olvido entusiasta de los intereses particulares de todos, e incluso a su sacrificio. No hay nada en la historia pasada que se parezca mínimamente a tan formidable aprobación. En el Bien convertido en Fiesta, ya sólo queda el Bien, ya sólo queda la Fiesta. Todos los demás contenidos de nuestra, existencia se han ido fundiendo, poco más o menos, al contacto con ese fuego. Parafraseando a Hegel, el Imperio nos dice a partir de ahora: "Todo lo que es real es festivo, todo lo que es festivo es real"".
El contacto de seguridad todavía no está disponible. Si necesitan esta información solicítenla mediante este enlace
Este artículo no tiene advertencias de seguridad. Si tienen alguna duda al respecto consulten al contacto de seguridad.